Los Apóstoles Escribieron los Evangelios como Testimonios

Print Friendly, PDF & Email

The Apostles Wrote the Gospels as Eyewitness Accounts

Cuando escribes un libro tratando de evaluar los Evangelios como declaraciones de testigos presenciales, no debería sorprenderte encontrar algunos críticos que ataquen la premisa de que los Evangelios son relatos de testigos en primer lugar. Después de todo, no están escritos en primera persona y no hay afirmaciones directas en los Evangelios que indiquen que fueron escritos por las personas mencionadas. Lucas, por ejemplo, cambia a narrar de tercera a primera persona en algunas partes de su libro “Hechos de los Apóstoles” ¿Por qué los otros autores de los Evangelios no hicieron algo similar al escribir su propio “testimonio”?  ¿Por qué simplemente estos autores no se identificaron más directamente para que podamos comprender su rol específico como testigos presenciales? Ciertamente los autores de los Evangelios adoptaron un enfoque reservado y humilde de su propia identidad dentro de los relatos, y esto no es inusual en la literatura antigua de la época. Pero hay varias buenas razones para creer que los Evangelios de hecho son declaraciones de testigos presenciales:

Declaraciones Atribuidas
Los autores del NT se refirieron repetidamente a sí mismos como testigos presenciales, incluso si no hicieron declaraciones evidentes que incluían sus nombres. En el último capítulo del Evangelio de Juan, el autor nos dice que él está testificando y que su testimonio es verdadero. Este lenguaje indica que el autor ha visto algo que puede describir como testigo ocular. Adicionalmente, los autores de 1 Juan y 2 Pedro se identifican a sí mismos como testigos presenciales que observaron directamente Jesús, que no inventaron historias ingeniosas (1 Juan 1:1 y 2 Pedro 1:16).  Mientras que Lucas afirma claramente que él no es un testigo presencial de los eventos en su evangelio, nos dice que basa su información en testigos oculares (Lucas 1:1).  Estas declaraciones acumulativas son coherentes con la noción de que los autores de los Evangelios se veían a sí mismos como testigos presenciales que estaban registrando hechos históricos.

Estrategia Apostólica
Es interesante notar que la estrategia utilizada por los apóstoles para compartir la verdad del cristianismo fue consistente con su papel de testigos presenciales. Cuando los apóstoles eligieron compartir lo que ellos creían con los no creyentes de su medio, lo hicieron proclamando la verdad de la resurrección y su propia condición de testigos oculares. Esto es consistente a lo largo de todo el libro de los Hechos de los Apóstoles. Los apóstoles se identificaron como testigos, compartieron la verdad como testigos y finalmente escribieron los Evangelios como testigos.

Soporte Temprano
Los primeros escritos de los Padres de la Iglesia simplemente confirmaron el carácter presencial de los autores de los Evangelios. Papias, por ejemplo, describió el Evangelio de Marcos como un registro de las enseñanzas de Pedro sobre lo que él vio y escuchó a Jesús. Según Papias, si bien Marcos no fue un testigo presencial de los hechos descritos en su Evangelio, registró con precisión las experiencias de primera mano de su maestro y mentor, Pedro.

Selección Autoritativa
Por último, el Canon refleja el carácter presencial de los relatos evangélicos. Uno de los principales criterios para la selección del Canon fue si el relato fue o no la composición de un testigo. Los Evangelios originales fueron protegidos y respetados debido a su autoría apostólica, y los documentos tardíos fueron rechazados por los primeros Padres de la Iglesia basados en el hecho de que fueron considerados narraciones fraudulentas ofrecidas por autores tardíos que en realidad no estuvieron presentes durante la vida y el ministerio de Jesús. El criterio de la autoría por testigos se volvió fundacional durante el proceso de selección.

Una simple lectura del Libro de los Hechos revela que los apóstoles se veían a sí mismos como testigos presenciales. Click To Tweet

Una simple lectura del Libro de los Hechos revela que los apóstoles se veían a sí mismos como testigos presenciales. La Iglesia primitiva reconoció esto y formó el Canon en torno al registro histórico y apostólico relacionado con Jesús. Mientras que ciertas características de los Evangelios todavía pueden ser objetadas por aquellos que niegan el carácter presencial de los textos, la mejor inferencia a partir de la evidencia es que los Evangelios fueron relatos de testigos oculares.

J. Warner Wallace es un detective de homicidio en casos fríos, Senior Fellow en el Colson Center for Christian Worldview, profesor adjunto de apologética en la Universidad de Biola, y autor de Cristianismo, Caso Resuelto and Fe Forense.

Cuando Wallace aplicó sus habilidades como perito detective a las afirmaciones del Nuevo Testamento, llegó a una comprensión sorprendente: el caso por el cristianismo fue tan convincente como cualquier caso con el cual él jamás había trabajado como detective. El libro Cristianismo: Caso Resulto ofrece una apologética única que habla del interés intenso de los lectores en las historias de detectives. El Cristianismo: Case Resuelto inspira a los lectores a tener confianza en Cristo mientras los prepara para articular el caso para el cristianismo.

Más artículos en español AQUÍ. Traducción original AQUÍ. ¡Visita nuestro sitio web español AQUÍ!

Check Also

Why Did God Create Angelic Beings?

There are good reasons to believe angelic beings exist (even without the specific description of …